
fragmento del Salmo 27
Bendito el Señor, que escuchó
mi voz suplicante;
el Señor es mi fuerza y mi escudo:
en él confía mi corazón;
me socorrió, y mi corazón se alegra
y le canta agradecido.
El Señor es fuerza para su pueblo,
apoyo y salvación para su Ungido.
Salva a tu pueblo y bendice tu heredad,
sé su pastor y llévalos siempre.
Toda la familia de la filial ANAEL AGRADECEMOS A DIOS TODOPODEROSO
POR LA RECUPERACIÓN DE LA SALUD DE NUESTRO QUERIDO NIÑO JUAN MIGUEL FLORES.
QUE EL Y SU FAMILIA RECIBAN TODO EL AMOR NUESTRO.
PAZ INVERENCIAL.
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